CUENTOS.
Alguien me dijo una vez que los cuentistas somos como vampiros, siempre absorbiendo un poco de los pequeños detalles cotidianos, para crear algo nuevo.
Te dejo por aquí el resultado de una mente inquieta y un corazón deseoso de escribir. A modo de breves narraciones, no lo suficientemente largas para convertirse en una novela, pero no menos disfrutables, espero sean de tu agrado, querido lector. ¡Yo la he pasado increíble escribiéndolos!
* El titiritero y sus inocentes marionetas.
