El futurista.

julio 01, 2024 Books&Wings 0 Comments

Un día salí a caminar con el futurista.
Tenía la chispa de Edison, la observación de Holmes, la creatividad de Da Vinci y ¡sí! el cabello alborotado de el cabello de Einstein.
-¿Y qué te decía el futurista?
El futurista contemplaba con asombro el riachuelo.
Y yo, como pupilo a su maestro lo contemplaba a él.
Me sonrió, mojó su mano y me salpicó.

- ¿Por qué el agua moja?
Me preguntó.
No supe responder, hacía ese tipo de preguntas obvias, aparentemente simples, pero en realidad complejas.

Al ver que no respondía, e inteligente en saber que no lo haría. Él tampoco dijo nada, y se limitó a sonreír y cambiar el tema.
Yo sé que hay preguntas que vale la pena hacerse, se conozca la respuesta o no.
Siempre se puede ahondar y saborear las palabras, tal como se saborea un pastel, percibir sus aromas y texturas. Encontrar el significado.

- Ahora me pregunto yo, ¿por que moja el agua?

Y como hizo mi amigo en aquel momento, yo sonreí. Porque ese era el punto, el futurista era muy curioso y perceptivo. Una tarde grisácea en que las nubes eran tormentosas pero bellas, me comentó algo de lo más inusual. Me dijo, entre gritos y emoción.

- ¡Construí una máquina del tiempo! ¡Construí una máquina del tiempo! Y viajé en ella.
- ¿En verdad? Le dije asombrado, y lleno de interés por todo lo que hubiera podido descubrir.

El mundo del mañana, a su deleite, estaba lleno de maravillas.
Según él, había máquinas para todo, y bastaba con presionar un botón para, por ejemplo hacer que nevara, que saliera el sol, o un arcoíris, incluso comida. En el futuro no existen celulares, sino cajas que permiten ingresar y extraer objetos, si tu quieres un libro, puedes meter tu mano en la caja y sacarlo, parecido a como lo haría un celular, todo depende de lo que necesites, no hay límites.

Pero como requiere el orden natural de las cosas, no basta una maquina del tiempo para dar forma a lo que vendrá.

- ¿Te he contado de los hacedores de realidades?
- Que feo nombre.

Los hacedores de realidades, como su nombre lo dice... ¡Fabrican! las ideas que personas, como mi amigo el futurista se encargan de diseñar. Digamos que, existe una fábrica, una fabrica inmensa en la que se diseñan y construyen cosas. Y ahí es donde entran los hacedores, todos son queridos, y todo el mundo los ama, porque sin ellos, el mañana sería un simple cuento. Ideas que parecen fantasía, incluso para mi, ideas como viajar a marte, acabar con los problemas del mundo, con el hambre, con las enfermedades... si no fuera por los futuristas, y por los hacedores, el mundo del mañana estaría en grave peligro, como el mundo del presente.

- ¿Que haces?
- Tomo fotos con mi mente.
Miré al pequeño con todo el cariño, admiración y respeto que él mismo me ofrecía constantemente.
¿El futurista es como yo?
Si hijo mío, es idéntico a ti.


Ilustración de un niño mirando el cielo estrellado de la noche | Foto  Premium