Jason -El Príncipe de los locos- Cp.3
Jason: El Príncipe de los locos.
SINOPSIS; En este relato te platico sobre, Jason, Él vive la vida a su manera, adéntrate en su loca forma de pensar y entérate de como día a día, trata de sobrellevar los problemas que lo aquejan.
III
Me asusté, el sudor resbalaba por mi nuca.
Me desmayé otra vez.
Decían que estaba en estado anémico, o eso oí en mis pocos
ratos de lucidez.
-¿Muggles? ¿Qué es eso? Jajaja, eres un desgraciado infeliz,
¡mírate! De no ser por mí, ¡y de aquél sujeto que platica con el doctor en
aquella puerta estarías muerto Jason!
“El príncipe de los locos”
Ahí estaba otra vez, ese muchacho infeliz, su cara parecía
aplastada, sería un chino malcriado sin nada mejor que hacer.
-¡Hey idiota! Para ti soy pata ti sod su ebriedae el
prenchipie de los vagos.
Todos los que están ahí se fijan en mi cuando doy mi
discurso.
¡Mi acento francés sí que es una maravilla! O quizá es el
efecto del licor.
El doctor parece decir algo, que ni me importa, ni quiero oír,
pero como estoy solo en ese cuarto de hospital, junto al espíritu fastidioso de
mi esposa y ese chino malcriado, sin poder hacer un solo movimiento porque no
sé qué me inyectaron… Tengo que escuchar.
Es una cosa sobre mi lengua o mi lenguaje.
"Buenas noches abuelitas".
-¿Qué este hombre solo habla disparates? –Comenta el doctor
antes de quedarme dormido.
Al fin salí del hospital, o, mejor dicho, ¡Me echaron porque
mi hermosa personalidad era demasiado para esos doctorachos!
-Deberías darles las gracias, por lo menos te dieron cama,
salud, comida y techo por un pequeño tiempo
–Comenta mi fastidiosa mujer de nuevo.
-¡Taxi!
Yo bostezaba a gusto en el piso alzando ambas manos.
-Sube. -Dice el muchacho del hospital que no me ha dejado
solo en todo el santo Day, ni semanaishon, ni mesei… ¡Bah! ¡Como sea que hablen
los inglaterranos!
Me olvidaron eso en la escuela pero ya se me ense… Digo ya
se me forguet!
NO TENGO DINERO PARA UN TAXI MORRO!
Grito al muchachito loco que me está llamando un transporte a quien sabe dónde.
-Yo pago, solo acompáñame, y te invito un trago borracho.
Ahhh… Ese es mi lenguaje, mi santo y seña y mí por favor y gracias. Además, ¿Qué importa si me roban, ni que estuviera tan guapo? O a ese niño fresa, en cambio, ¡por mí que se lo lleve el diablo!
-¿A dónde señor? –Pregunta el conduciente.
-¡Dígale al morro! Al Jolley´s Bar manejón.
-¡No te llevaré a ningún lado si hablas así ebrio hijo de…!
Ya le iba a dar su tanda de moquetazos para que trabajara ese irresponsable viejo grosero, pero ¡otra vez el mugroso chino me interrumpe!
-Vamos Jason, te estoy invitando un trago, se mas cortes con el conductor ¡Ó me encargaré de regresarte al hospital y amarrarte la boca con cinta y a la cama con esposas!
-¡Lo siento oficial Miyagi!
Y me carcajeo otra vez, ya que lo veo, no necesito nada de ese fastidioso morro de cara aplastada que se está haciendo el… HAHAHAH está ¿haciéndose el indignado?
Miren esa carita, tiene los ojos cerrados y brazos cruzados, como…
-Como hubiera hecho tu hijo rabietas –Gloria ¡engendro de mis penas! Tiene que hacer sus maletas y viajar a Gringolandia lejos de mi cabeza.
-¿Qué le sucede?
Ese conductor no sabe cuándo mis espitiros me molestan, ni le importa.
-Estará bien –Dice el muchachito educado.
¡Ya me harté!
¡Adiós Mundo cruel!
-¡¿pero qué demonios está haciendo?! , señor, ¡alto!
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Negrura…
Oscuridad total. Creo ver una luz rojiza como las llamas del infierno, me suena el nombre Jason Houston, pero quién es ese ¿qué habla en mi cabeza como el caballerito andante?
“Fue una pesadilla Jas” “Estarás bien”
Nubes espesas
El bebé lo está… y tú igual, mira… se parece a ti.
¡Pero que escena de película macabra estoy viendo! ¿Esto es una tortura Dios? Por qué quieres hacerme creer que no soy un ebrio, ¡¿Qué no soy quién soy?! Ese Jason es una ficción… yo soy… ¡no soy ese Jas, esperpento del demonio! ¡Glorieta tonta! Yo soy el príncipe más famoso y galán del mundo; ¡ey princhipezco et vagós!
-Eres un muggle –Tu voz de espíritu errante y fantasmal me tortura, ¡cierra la maldita boca!
Su voz y la mía se apagan.
Voy hacia una luz, quizá el infierno, yo sé que no soy ese vago, ese patético que pretendo ser… Quizá ahora estaré en el infierno.
-Señor Jason. Sufrió un accidente, descuide, está en buenas manos.
-¿Es el cielo?
-No
El uniforme del hombre frente a mí es del CRAP;
El Centro de Rehabilitación para Alcohólicos Peligrosos.

